Esta tira, que no tiene nada de inocente, interroga acerca de un problema que suele presentar el deseo: ¿cómo es que podemos desear aquello que nos destruye? E introduce además otra cuestión: ¿qué es "peor", el goce en la destrucción de un semejante (motosierra), o el goce en la propiedad del otro (chaboncín)?
Esta tira, que no tiene nada de inocente, interroga acerca de un problema que suele presentar el deseo: ¿cómo es que podemos desear aquello que nos destruye? E introduce además otra cuestión: ¿qué es "peor", el goce en la destrucción de un semejante (motosierra), o el goce en la propiedad del otro (chaboncín)?
ResponderEliminarDe parte de Svën Jürgen Volapuk
ah, el amor mismo!
ResponderEliminarqué maravilla!
besote, dié, y no te mueras nunca. Ev